martes, 31 de enero de 2012

La vie en court


Hace unos días, me hablaron de Cine en formato corto, una idea del Bar Rivendel. Lo que pretenden es proyectar la selección de cortos del IVAC e invitar a sus creadores para que charlen con los asistentes. Por supuesto, la entrada es gratuita y la cita es los jueves a las 20.00, así que no compite con las fiestas universitarias.
El caso es que esto me hizo pensar en que no hay una cultura de ese formato corto, ni siquiera entre los que hemos participado en alguno. No quiero quitarnos culpa, pero creo que también hay un problema de promoción. Sí que es verdad que la universidad y los festivales de cine tienen secciones enteras y organizan encuentros, pero parece que aún así el cortometraje siempre tiene ese estatus de antesala del film, de obligado paso previo o de carta de presentación de cualquier director que quiera dar el salto al cine. Pero al final, hay mucha gente ajena a este mundillo. Y es una pena, porque hay verdaderas joyas.

El año pasado, cuando fui a ver Cisne negro al cine, antes del film se hizo un pase del corto Ventura, de Diego Pérez. No es que la obra me encantara, pero la idea me pareció genial. Un corto de 3, 5 o 10 minutos no se hace para nada pesado y puede ser un valor añadido para una proyección, ahora que la gente ha abandonado masivamente las salas. Las distribuidoras podrían venderlos a las salas como un pack: película + cortometraje y se podrían buscar combinaciones interesantes. Se podrían juntar las obras por temática, por género, por productora o incluso se podría dar a conocer algún corto del director del film.

Parece que los niños nos llevan ventaja en esto, ya que una película de Pixar no está completa si no ofrece antes un corto. A veces es un spin-off de la peli que viene después y otras no tiene nada que ver, pero parece que siempre forman un todo con ella.

No sé qué irá antes, el huevo o la gallina. No sé si primero habrá que crear ese interés en el público o dárselo en bandeja será la manera de que la gente se interese. Yo voy a intentar que la gente vea lo que se pierde, así que aquí os dejo mi granito de arena: una selección cortos de todo tipo. Tomaos la entrada con calma. Podéis guardarla en favoritos (¡por qué no!) y cada vez que queráis ver un corto, ya sabéis dónde encontrarlo. Que los disfrutéis:

Mamás y papás(Proyecta films, 2008). Una gran escena en 3 minutos. Los directores vinieron a la universidad y nos contaron muchas curiosidades del proyecto. Por ejemplo, que está rodado en una tarde y que comenzó sin ningún tipo de pretensión, pero que les ha reportado muchos beneficios, algo muy, muy extraño en este mundillo.

Exlibris(María Trénor, 2010). Este corto optó al Goya, algo que no es de extrañar, porque visualmente es precioso. Con una simple réflex y muchos amigos, la directora ha creado esta pieza en stop motion que es una maravilla. El problema: no lo encuentro por internet. Ya me ha pasado varias veces: cuesta más ver un corto que cualquier película, por mucho prestigio que tenga. Así que os enlazo el tráiler para poneros los dientes largos. Seguiré buscando...

3 x 3 (Nuno Rocha, 2011). Es de un director portugués y el actor principal me ha hecho reír mucho. El surrealismo nunca falla.

Sabias disquisiciones de un suicida accidental (José Talavera, 2007). Un hombre reflexiona sobre su vida, colgado en una barandilla. ¿Cómo ha llegado ahí? Y encima se le están bajando los pantalones... Todo empezó cuando le dijeron que era maricón, o estéril... qué más da. Un toque almodovariano bastante sugerente.

Y para acabar de demostrar todo lo que se puede contar en cinco minutos, os dejo la intro de Watchmen, que me hizo replantearme mi odio hacia las películas de superhéroes. Una pequeña historia a ritmo de The times there are a-changin.






3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo. Siempre he pensado que no existen cortometrajistas vocacionales. Todo aquel que hace un cortometraje (salvo, quizá, alguna rarísima excepción) es porque no dispone de medios para rodar un film. ¿Por qué? A mí el género literario del relato, por ejemplo, casi me gusta más que los de la novela. Y el relato hoy ya no es un género considerado como "menor" -aunque ha costado que sea así-. Los relatistas no son novelistas frustrados, son relatistas, dominan otros códigos que la novela, son diferentes, no inferiores literariamente hablando. Yo creo que la revolución del cortometraje irá por ahí. O igual no, yo qué sé, solo soy un pobre estudiante de la UV.

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    1. Jajajaja. Toda la razón! Mira lo que me ha enseñado Miguel: http://www.caixafosca.com/programacion/

      Por si os interesa. Nosotros igual llevamos 'Newsmaking' el día 19 y lo presentamos en sociedad.

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  2. Anda, qué buena idea, no la conocía. Se lo comentaré a estos, a ver qué me dicen. De todos modos ya os pillaré un día por banda a Miguel o a ti y os pregunto un poco más para que me informéis mejor, que la web dice poco.

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